lunes, 2 de abril de 2007

Bolivia - Pulacayo - Turismo

Quien mejor que un turista para que nos cuente sus impresiones sobre Pulacayo, pobacion minera que conocio la riqueza y ahora la pobreza... pero tambien nos muestra interesantes recuerdos del auge de la mineria:

Diarios de Mototaxi: Uyuni y la fuga hacia Argentina

Hola de vuelta, ya quedan pocos capítulos de este diario y de hecho, creo que esta parte será la más larga, pero también una de las más bonitas de todo el viaje... ahí vamos!!!
Salimos de Potosi alrededor de las 7 de la noche, nos habían dicho que eran 7 horas de Potosi a Uyuni, por ende, nos habían reservado un hotel porque llegaríamos alrededor de la 1 de la mañana... El bus era pequeño, "de turismo" como dicen los bolivianos, bastante incómodo la verdad, pero dijomos, por 7 horas, normal... Además casi no conseguimos pasajes ni nada, porque como ya les mencioné todo Bolivia estaba invadida por argentinos. Bueno pues, me quedé dormida en algún momento y cuando abro mis ojitos YA ESTABA AMANECIENDO!!!!!!!!! Yann y yo no podíamos creerlo, el bus iba a velocidad de tortuga, ya que estaba lloviendo a rayas y la carretera (que no está asfaltada) estaba hecha un horror total. Nosotros pensabamos que ya no llegaríamos a tiempo para nuestro tour al Salar, pero bueno, el sol salió y a lo lejos, escondida entre los cerritos estaba la pequeña ciudad de Uyuni. Llegamos a las 7 de la mañana, 12 horas de viaje!!!!! No lo podíamos creer El chaparrón de agua estaba re fuerte, las calles inundadas, pero aún así logramos llegar a nuestro hotel, en donde camas calientes nos esperaban... La lluvia no paraba y teníamos mucho miedo que nos digan que ya no iríamos al Salar, pero como a eso de las 9 y algo la lluvia empezó a ceder... el ambiente se calentó un poquito y el sol empezaba a ganarle a las nubes, así que Juliza, nuestra chica de la agencia, nos dijo que iríamos de todas formas, pero que desafortunadamente no podríamos visitar la Isla del Pescado, buuuuuuuuu no llegamos a ver los cactus de 1000 años. La verdad el pobre de Yann estaba muy desilusionado, y luego eso le generaría una extraña obsesión... jijiji
Después de un rico juguito y un poco de espera (para variar) nos enrumbamos... La primera parada era el Cementerio de Trenes. Los primeros trenes que llegaron a Bolivia estaban ahi, viejos, gastados y algunos con algunas buenas pintas. El paisaje era increible, provocaba volver a tener 6 años y empezar a jugar. La verdad muy bonito... Después de eso, había llegado el momento, todo el viaje y cansancio para ver el famoso Salar de Uyuni. Primero se llega al pueblito donde se procesa la sal, ahí vimos un pequeño museo de sal y compramos algunos recuerdos, muy bonito... Y luego llegamos a la entrada del Salar, o lo que le dicen, el mirador. Era INCREIBLE. Kilómetros de sal, sal y más sal, pero como había llovido, el salar estaba llenos de agua y con la sal se formaba un gran reflejo. Las nubes, las montañas, la gente, todo se reflejaba, daba la impresión de estar entrando al mismo cilo... Nos metimos pues con la super 4x4 hacia el Hostal de Sal. El cual está hecho, claro de Sal, todo de sal, las paraedes, piso, mesas, sillas, etc, etc. Era casi sureal lo que veíamos, gente comiendo, caminando, leyendo, todos parecíamos caminar sobre el agua. Era maravilloso, realmente no creo que haya palabras para describirlo, pueden verlo en las fotos, pero lo que yo les recomiendo es que separen su tiempo y vayan! Se pueden hacer tours de 4 días y te quedas a dormir por ahi y ves las lagunas y demás cosas que hay en el Salar, cosas que nosotros lamentablemente no pudimos ver. Aún así, valió totalmente la pena.
Luego regresamos por la tarde a la ciudad a almorzar y luego nos fuimos a Pulacayo un pueblo que antes fue un potencial minero muy importante y hoy sólo quedan los restos. La verdad es que eso también fue bastante sureal, era como estar en una peli de fantasmas. También vivió ahí el primer presidente de Bolivia, y todavía queda la casa muy linda por afuera, no pudimos entrar lamentablemente. y también vimos el tren asaltado por Butch Cassidy, el famoso ladrón gringo que parece vino a robar la plata en abundancia que salía de Bolivia.Estuvo divertido el paseo. finalmente fuimos al mirador a ver el sol esconderse tras el increible Salar. Nuestros compañeros de viaje, fueron increiblmente unos bolivianos y una chilena. Aunque nos encontramos en varias partes del camino con unas chicas argentinas que habíamos conocido en Potosi. Muy fácil identificar a los argentinos, sólo fijense los que siempre llevan su termito y su mate, jajaja Muuuuy fácil. Luego de una rica ducha caliente nos fuimos a cenar. Ya cansados de carne de llama nos toco comer pastas, jojojo. Lo pasamos increible en Uyuni. Al día siguiente nos tocaba algo inesperado, pues como la vida da sorpresas....
Para ir de Uyuni a Tupiza y luego Villazón, no hay buses, la carretera es muy mala y con la lluvia peor, lo que hay son 4x4. la nuestra salía a las 7:15 de la mañana. Nos tocó una grande, como para 12 personas, en este viaje nos acompañaban, una pareja de gringos, un ingles, un francés y 2 argentinas y 1 argentino tan pero tan buena onda que no nos separaríamos de ellos sólo al dejar Salta jajaja. Todo empezó muy bien. Nuestro chofer era un experto, ibamos a buen ritmo, a pesar de la pequeña llovisna, y atravesamos los rios que la lluvia habia formado sin problema... pero entonces llegamos al Rio, que estaba bastante alto y no había puente (Oh Bolivia). Nuestro chofer observó, conversó con otros hombres que estaban tratando de ayudar a un camión varado y se lanzó, bajamos bien, seguimos la corriente del río todo iba bien y de pronto bajó la velocidad y el carro se fue se fue se quedó, noooooo. Y lo peor es que por pujar, de e intentar salir, por supuesto la dirección se cayó, jojojojo AAAAAAAHHHHHHHHHHH Una ´hora después aproximadamente llegó un caterpilar, jejeje un super tractor y sacó al camión que se había quedado y a nosotros también. Sólo para que confirmaramos que en ese carro no ibamos a llegar a ningún lado, terror! Felizmente no mucho después vimos qu venían otras 4x4, y tenían espacio!!!! Nuestro chofer tuvo que pagarles y nos separamos 3 en cada uno de los carros, Yann y yo fuimos con Marc, el francés, por supuesto. Los tres argentinos juntos y los anglo parlantes, en otro.
Recién en ese momento empezó el verdadero viaje. Más incomodos que en el primer carro, empezamos a rocorrer uno de los caminos más hermosos que he hecho en mi vida. Los paisajes cambiaban constantemente, y nos impresionaban cada vez más y más. Montañas llenas de cactus y por supuesto Yann se bajo a tomarles fotos y a posar con ellos, no les digo que se le hizo una obsesión? jejeje Praderas verdes, Cerros de colores, Valles incribles y hasta nos tocó ver un arcoiris, maravailloso. Ese fue un tour incluido en el pasaje, por los paisajes más bellos que tiene Bolivia. Eso simplemente fue maravilloso. Las fotos lo dirán mejor que yo.
Finalmente llegamos a Tupiza, y corrimos a ver los buses para Villazón y cruzar la frontera hacia la Quiaca en Argentina. nos dijeron que la frontera cerraba a las 9 y eran las 5, todavía teníamos tiempo. Pequeño problema, los buses ya no salían hasta las 4 am! PLOP No sabíamos qué hacer, estábamos Marc, John el ingés, yann y yo, queríamos tomar un taxi, pero nos costaba muy caro, ya casi sin saber qué hacer, aparecieron los argentinos, Diego, Laura y Nati llegaron! habían llegado 20 minutos antes, ya tenían sus pasajes para el día siguiente y habían ido a ver hoteles, pero regresaron para ver en qué andabamos nosotros. La chica que les vendió los pasajes vió que estábamos desesperados por un bus, y su idea brillante fue alquilarnos un bus más pequeño, para los 7!!!! Nos costaba algo de 57 bolivianos, por persona, pero no importaba, teníamos que salir de Bolivia!!!!!!!!!!!!!!!! Después de dudas un mmento, decidimos y nos fuimos!!! Tenían que ver a Yann y a Marc gritando,Villazón 10 bolivianos!!! mismo cobrador peruano, que chongo!!!!! Y salimos, y salimos felices y tan felices estábamos que yann y yo sacamos uno de nuestros Singanis (licro boliviano) y aún sin sprite ni nada, empezamos a beber. Resultado: la bomba en el micro, más paisajes maravillos y claro, la gran amistad que hicimos con la gente en el carro. Dios, cuando uno está borracho habla cualquier idioma no? jajaja
Lo mejor, (pensábamos) es que llegamos a las 8:30 a la frontera, podríamos cruzar a La Quiaca, tomaríamos el carro a Salta! ahhhhh, pero ... todavía nos esperaban algunas sorpresas más, pero eso será para el próximo capítulo de este diario.

Las notas completas se encuentran aqui.

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